Consejos no pedidos a madres primerizas


Cuando eres mamá primeriza te encuentras de pronto en un mundo del que no tienes ni idea. Antes de nacer el bebé lo ves todo mucho más fácil, tú misma piensas que no puede ser tan difícil, pero cuando te ves con esa cosa tan pequeñita en brazos todo te parece un mundo.

No tienes ni idea de que pañales van mejor, que leche suele ser más buena, porqué la caca es más verde, porqué llora, son muchas las dudas que te entran y al ser nueva en esto no te queda otra que aprender y hacerlo lo mejor posible.


En esos momentos en los que te ves sumergida en un mar de dudas, y de lágrimas también, te dejas guiar y asesorar por todo el que con su buena intención venga y te de su consejo, sobretodo por personas que ya tienen hijos, que ves en ellos como un punto de apoyo porque piensas que si ellos han criado ya a los suyos alguna idea más que tú tendrá. Y es de agradecer dichos consejos, pero las madres aprendemos muy rápido, una noche te acuestas sin saber nada y a la mañana siguiente ya sabes hasta que le pasa con solo pestañear.


Vaya por delante que aunque seas primeriza y nueva en esto, nadie como una misma conoce a su hijo/a, con el tiempo te darás cuenta que con solo mirarlo sabrás que le pasa y nadie mejor que tú para ponerle la solución.

Y es en esta situación dónde llega el problema. No os alarméis, no es un problema grave pero que seguro, si eres madre primeriza te va a pasar.

Cuando pides opinión sobre algo y la otra persona te la da con toda su buena intención se toman como un privilegio el opinar en todas las decisiones que tengas con tu hijo/a.

En un momento determinado pides un consejo, pero eso no quiere decir que el resto del mundo tenga que tomar decisiones en tu lugar sobre la alimentación o crianza del pequeño/a.

"No le des tal leche", "Yo al mío le metí la comida antes", "Así no se baña", "No lo saques tarde a la calle", "El niño que no ande descalzo", "Dale esto, no le va a pasar nada" ... y un sin fin de consejos no pedidos ni deseados que te regalan de manera gratuita.
Pero el problema viene cuando no se le hace caso, hay quienes pasan del tema, pero la mayoría te dice la frase "yo te lo digo por tu bien", pues bien, muchas gracias, pero yo soy la madre y yo decido cuando, como y porqué. Llegan las malas caras, y la típica frase de que desagradecida eres, y es que lo que no se entiende, sobretodo la gente más mayor, tipo abuelas, vecinas entraditas en años, que las cosas han cambiado, y sobretodo que al igual que ellas criaron a los suyos, nosotras queremos criar a los nuestros. Seguro que hay momentos en los que te equivoques, que la decisión tomada no es la más acertada pero lo haces tú, no le tienes que hacer el cargo de conciencia a nadie y sobretodo, tú no has tenido que maldecir el momento en el que le hiciste caso a otra persona.

Tú decides de que forma quieres criar a tus hijos, y no es que sea mejor ni peor, es que es la tuya y con eso tiene que bastar. Que los comentarios que te lleguen no te tienen que afectar, que seas madre primeriza no te hace ser una inútil, como con todo en la vida, no nacemos sabiendo así que a ser madre también hay que aprender.

Es muy gratificante ver crecer al ser que más quieres en el mundo y saber que lo estás haciendo bien, que se le está inculcando unos valores que con el tiempo son los que describirán a esa pequeña persona. Ver como ríe, juega, baila, como crece y como va aprendiendo hacer cosas buenas es de las cosas más gratificantes que puede tener una madre y es en esos momentos donde te paras a pensar en frío y tú misma dices que no lo habré hecho tan mal cuando tengo un bebé sano y muy feliz
.

Así que como dice el refrán "Consejo no pedido, consejo no oído".

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