Las familias "normales" y la homofobia

Paso firme y sin tacones


Hoy, doy comienzo a la nueva sección en mi blog donde contaré con la ayuda de lo mejor de lo mejor de la blogosfera y me adentro en esta aventura de la mano de emocionArte una mamá y maestra de música en primaria  que tiene un blog que no os podéis perder. Además de escribir como los ángeles es todavía mejor persona, de esas personas que tú dices "necesito tenerlas en mi vida porque me enriquecen" pues de esas. Os dejo el link de su blog  EmocionArte y de su twitter para que la sigáis si no lo hacéis, porque si aún  no lo habéis hecho estáis perdiendo el tiempo . Gracias Silvia por todo.




Cuando Lidita Swan propuso en su TL la oportunidad de colaborar de alguna manera con ella en su blog, la verdad es que no me lo pensé dos veces, cómo suele decirse; pero es que ni tan siquiera una. En seguida, cliqué el botón de respuesta y le dije el “sí, quiero”. Ahora no me pondré en plan peloteo porque sí, sólo porque estoy escribiendo un post en su blog, pero los que la conocéis ya sabéis cómo de grande tiene ese órgano que se mide en pulsaciones por minuto. Y los que no la conocéis, si ya habéis llegado hasta aquí, no os será fácil deshaceros de sus generosos gestos y palabras.





Siempre soy sincera del todo y tengo que reconocer que tenía muchas ganas de escribir aquí, pero el tema que he escogido me costó verlo y llegar a él, ya que quería que fuera algo con ente y significativo, no algo banal y sin sustancia. La idea definitiva vino de un tweet de la misma @LiditaSwan: “Estoy en un grupo de Whatsapp que me importa -10000000 lo que hablen y no me voy por vergüenza XD”. Mi respuesta fue: “Vergüenza por qué? Si no te aporta nada ni te importa ni te interesa, vete...” Y con esta pista, ya podéis intuir por dónde van a ir los tiros. Hoy me gustaría hablaros de la vergüenza, la seguridad en nosotros mismos, la libertad de tomar decisiones propias siempre desde el respeto, y en definitiva del valor de escoger y determinar TU vida. El ejemplo citado anteriormente es una anécdota, una excusa para lo que viene después de esta frase, pero que en realidad encierra un poderoso conjunto de valores que afectan a nuestro quehacer cotidiano, en una sociedad cada vez más individualista; porque aunque existan las redes “sociales”, de sociales somos poco poquísimo.



Está muy de moda estar en tropecientos grupos de Whatsapp, pero yo estoy totalmente out entonces, ya os lo digo. Supongo que el cumplir años me vuelve exigente, y las experiencias acumuladas en mi espalda me han fortalecido, hasta el punto que vivo la vida que yo quiero y no la que dictan una supuesta mayoría. Cuando algo o alguien no me aporta nada, o no lo que yo busco, “hasta luego Lucas” no, “hasta nunca”, en principio. No soy para nada diplomática ni políticamente correcta, pero sí educada hasta la médula (modestia aparte). Tengo unos principios de vida bastante sólidos, y no tiene cabida la vergüenza de qué dirán o qué pensaran de mí, porque yo no estoy obrando mal, ni me estoy equivocando adrede, simplemente hago lo que yo creo sin hacer daño a nadie. “Me salgo del grupo porque….” Ahí pienso que está el problema, el querer dar una explicación. A veces, parece que si no hacemos lo que hace la mayoría, debemos justificar nuestros actos sí o sí. Nada más lejos de la realidad. Evidentemente, existe el sentido común. Si es un grupo con más o menos confianza, puedes dar tu explicación del por qué te vas, pero más que nada por quedarte bien contigo mism@. Pero si te importa -10000000 lo que se diga en ese grupo, está claro que mucha relación no hay con sus miembros, así que, explicaciones 0, clica “salir del grupo”, y listo.

Por supuesto, este es tan sólo un ejemplo de los muchísimos que rodean el hecho de poder elegir y decidir por ti misma en TU vida. Muchas veces nos hacemos perder el tiempo mutuamente, sólo porque nos da cosa decir NO, pero no olvides que tú tiempo es sólo tuyo y el de ellos suyo claro, pero en su gestión no entras, sí en la tuya. Y es que en tantas ocasiones somos egoístas en lo que no debemos ser, y no lo somos en lo que sí deberíamos. El paso firme creo que ya lo he dejado claro, tú decides. Los demás podrán opinar, pero tú tienes la última palabra y no te debe hacer cosa o debes tener miedo a lo que puedan pensar de tu decisión. Es tuya, la has tomado tú y con eso te basta. Pero, ¡ojo!, sin tacones, es decir con humildad. No hace falta ir de subida o altiva. ¿Que serás diferente al rebaño? Sí. ¿Que serás la rara en muchas ocasiones? Sí. Pero, rara y diferente con respeto, hacia los demás pero sobretodo hacia ti misma. Porque tú eres la más importante de tu vida.

Siéntete segur@ de ti mism@, pisa fuerte, decide, sin tener en cuenta a quién no te importa o no te aporta. Escoge aquello que verdaderamente te hace ser tú, siempre desde el respeto. Podrían ser consejos, pero no. Nunca jamás los doy. Son algunos de mis principios vitales que intento siempre que puedo no quebrantar. Y los tuyos, ¿cuáles son?

Comentarios

  1. Muy buena entrada!! Es de esas cosas que me he alegrado con el tiempo, salirme de los grupos de Whatsapp que no me aportaban o que solo aportaban cosas negativas. Es bueno hasta para la salud! No me hacia falta hacer eso para ser la "rara" así que total... Buena iniciativa esto de los amigos blogueros!! :)

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    1. Hola Rocío! Gracias por tus palabras. Y lo bien que se siente una cuando deja un grupo... jejjee y no te ha pasado que al cabo de un tiempo te vuelven a añadir? Y tú dices, pero a ver... si me he ido es porque no quiero, la gente es muy pesada... Estoy contigo, muy buena iniciativa de Lidia!

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    2. A mí me cuesta irme de un whatsapp aún anque o me interese, supongo que me puede más la verguenza que hacer lo que realmente debería. Pero supongo que a medida que pase el tiempo iré perdiendo esa tontería. Muchas gracias por comentar preciosa, y sin duda, si quieres colaborar cuento contigo!!!

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